lunes, 29 de octubre de 2007

El cielo, las nubes.


Una nube es una masa visible formada por cristales de nieve o gotas de agua suspendidas en la atmósfera. Las nubes dispersan toda la luz visible, y por eso se ven blancas. Sin embargo, a veces son demasiado gruesas o densas como para que la luz las atraviese, y entonces se ven grises o incluso negras.
La clasificación de nubes de acuerdo con sus características visuales proviene de la Organización Meteorológica Mundial y viene recogida en el International Cloud Atlas.
Los nombres oficiales de los diferentes tipos de nubes se dan en latín. Existen tres géneros fundamentales:
• Cúmulos (Cumulus): nubes de desarrollo vertical.
• Estratos (Stratus): nubes estratificadas.
• Nimbos (Nimbus): nubes capaces de formar precipitación.

Tipo y clasificación de nubes.

Los grupos anteriores se encuentran en nubes de tipo bajo, medio o alto, y de desarrollo vertical, dando lugar a una clasificación de 9 tipos.
Tipos y clasificación de nubes.
La clasificación de nubes de acuerdo con sus características visuales proviene de la Organización Meteorológica Mundial y viene recogida en el International Cloud Atlas.
Los nombres oficiales de los diferentes tipos de nubes se dan en latín. Existen tres géneros (genera) fundamentales:
1. Cúmulos (Cumulus): nubes de desarrollo vertical.
2. Estratos (Stratus): nubes estratificadas.
3. Nimbos (Nimbus): nubes capaces de formar precipitación.

Los grupos anteriores se encuentran en nubes de tipo bajo, medio o alto, y de desarrollo vertical, dando lugar a una clasificación de 9 tipos.

Nubes verticales Familia D:
• Cumulonimbus mostrando fuertes corrientes ascendentes. Estas nubes suelen tener fuertes corrientes ascendentes, creciendo muchísimo desde sus bases y formándose a muchas altitudes.
•Cumulonimbus. (se asocia con precipitaciones pesadas y nubes de tormenta) (Cb)
•Cumulonimbus incus.
•Cumulonimbus calvus.
•Cumulonimbus con mammatus.
•Cumulus congestus.
•Pyrocumulus.

Nubes bajas Familia C:
A menos de 2 km.
• Stratus. (St)
• Nimbostratus. (Ns)
• Cumulus humilis. (Cu)
• Cumulus mediocres. (Cu)
• Stratocumulus. (Sc)
• Cumulus.
• Cumulonimbus.

Nubes medias Familia B:
De 2 a 5 km.
• Nimbostratus.
• Altostratus. (As)
• Altostratus undulatus.
• Altocumulus. (Ac)
• Altocumulus undulatus.
• Altocumulus caballa.
• Altocumulus castellanus.
• Altocumulus lenticularis.

Nubes altas Familia A:
A más de 5 km.
• Cirrus. (Ci)
• Cirrus uncinus.
• Cirrus Kelvin-Helmholtz.
• Cirrostratus. (Cs)
• Cirrocumulus. (Cc)
• Pileus.
• Trazo de avión, una delgadísima nube, desarrollada por el pasaje de una aeronave a altas altitudes.

Nubes orográficas:
Además de estas existen diferentes tipos de niebla y un grupo aparte de nubes denominado nube orográfica, encontrándose:
• Nubes lenticulares.
• Nubes de Banner.

Formación de las nubes.

Algunas masas de aire que componen la atmósfera terrestre llevan entre sus componentes significativas cantidades de agua que obtuvieron a partir de la evaporación del agua de mar y de la tierra húmeda. Juntandose así con particulas de polvo o cenizas que hay en el aire.
Estas masas de aire cálido y húmedo tienden a elevarse cuando se topan con otra masa de aire frío y seco. Las masas de aire no se revuelven entre sí cuando chocan, están bien delimitadas y tienden a desplazarse hacia zonas de menor presión atmosférica. Al elevarse las masas de aire caliente se expanden al encontrar menor presión en las alturas, de acuerdo con la ley de los gases ideales, disminuye también su temperatura. Esto causa que el agua que contienen estas masas de aire se condense formando las nubes.
Cuando la masa de aire cálido y húmedo es forzada a subir muy alto en la troposfera se enfría de tal manera que se forman nubes de cristales de hielo, llamadas cirrus, cirrostratus o cirrocumulus. A menor altitud se forman las nubes de gotas de agua, como son los altostratus, altocumulus que generalemnte acompañan a los frentes cálidos, al igual que los stratus de menor altitud.
Los cúmulos, en cambio, acompañan a los frentes fríos. Estas nubes tienden a crecer de forma vertical hasta llegar a formar masas de altura conocidos como cumulonimbus. Estas nubes de tormenta esconden en su interior un sistema de torbellinos, ascendentes en el interior, y descendentes al exterior. Si se dan las condiciones adecuadas estos torbellinos pueden llegar hasta el suelo en forma de tornados. La estática generada por el movimiento de estos torbellinos dentro de estas nubes es una posible causa de las tormentas eléctricas.



Algunas paginas con más información:
http://www.nubes.org

La inercia

La inercia es, en física, la incapacidad de los cuerpos para salir del estado de reposo, cambiar las condiciones de su movimiento o simplemente para sin la aplicación o intervención de alguna fuerza.En física se dice que un sistema tiene más inercia cuando resulta más difícil lograr un cambio en el estado físico del mismo. Los dos usos más frecuentes en física son la inercia mecánica y la inercia térmica. La primera de ellas aparece en mecánica y es una medida de dificultad para cambiar el estado de movimiento o reposo de un cuerpo. La inercia mecánica depende de la cantidad de masa y del tensor de inercia. La inercia térmica mide la dificultad con la que un cuerpo cambia su temperatura al estar en contacto con otros cuerpos o ser calentado. La inercia térmica depende de la cantidad de masa y de la capacidad calorífica.Las llamadas fuerzas de inercia son fuerzas ficticias o aparentes que un observador en un sistema de referencia no-inercial.

domingo, 28 de octubre de 2007

Huracanes



Este vídeo nos muestra y explica la creación y motivos de los huracanes.

El cambio de hora


El cambio de hora es un hábito que se empezó a adoptar durante la Primera Guerra Mundial. Los países aliados pusieron en práctica esta idea para ahorrar energía, aunque no fue algo uniforme y se abandonó desde la finalización de la Segunda Guerra Mundial.

El cambio de hora, de obligado cumplimiento en toda la Unión, comenzó a generalizarse de nuvo a partir de 1974, cuando por la primera gran crisis del petróleo algunos gobiernos decidieron adelantar una hora los relojes durante los meses de más luz -entre marzo y finales de septiembre- para reducir el consumo de electricidad.

Pros:

- Aprovechamiento de la luz natural lo que supone un ahorro de energia
- los largos atardeceres fomentan el deporte y otras actividades al aire libre
- ligera disminución de muertos en accidentes de tráfico que se produce, ya que cuanto más tiempo se conduzca de día menos accidentes habrá.

Contras:

- Hasta que el cuerpo humano se acostumbra al cambio, se modifica el caracter de las personas y disminnuye la calidad de vida.
-En personas de edad avanzada se llegan a dar transtornos de sueño, ansiedad, falta de concentración...etc. Lo cual desemboca en un aumento del gasto farmaceútico.
-Influye en la agricultura y la ganadería ya que los animales son muy sensibles a las condiciones de luz de las distintas estaciones.

Sistema solar



Este vídeo nos presenta todos los planetas del sistema solar a escala.

Descubierto sitema binario formado por una estrella gigante y un agujero negro

El telescopio gigante Gemini, de Hawai, en colaboración con el observatorio espacial Chandra, acaba de registrar el mayor agujero negro estelar que se conoce, con una masa 16 veces superior a la de nuestro Sol.

El astro forma un sistema binario junto a una gran estrella a la que se encuentra casi pegado, en la galaxia espiral Messier 33. La estrella acompañante pasa directamente frente al agujero negro en su órbita de tres días, eclipsando así la emisión de rayos X del agujero negro.

Las nuevas Siete Maravillas del Mundo



Este video nos muestra las siete nuevas maravillas del mundo

Las Siete Maravillas antiguas del mundo



Este vídeo nos muestra las siete maravillas del mundo antiguo.

lunes, 1 de octubre de 2007

El origen del SIDA


El tema es polémico, grave y se debe caminar sobre el mismo con pies de plomo, porque todo asunto que guarde relación con la salud humana nunca debiera ser tratado a la ligera. Desde hace muchos años la ciencia se viene preguntando cómo y dónde “saltó” el virus VIH desde su reservorio animal a los humanos.
Este “salto” del virus se fijó, a partir del estudio cronológico y geográfico de casos, en África hace unos cuarenta años. Siempre se supuso que suceció por vías “naturales”, por contacto con una población animal infectada. Ahora bien, desde hace tiempo se plantea una idea que, dada la gran cantidad de información al respecto, no habría que tirar a la basura todavía. Si bien falta la prueba final, la sombra de la duda planea sobre el asunto. He aquí la cuestión:

Edward Hooper es un periodista de investigación británico que en 1999, tras sus viajes por África, publicó un polémico libro: The River: A Journey Back to the Source of HIV and AIDS. En el mismo plantea que el SIDA surgió como un accidente relacionado con vacunaciones masivas en África a través de la vacuna tipo CHAT desarrollada por el Doctor Koprowski. A primera vista puede parecer una estupidez, pero no lo es tanto. Las pruebas aportadas, desde las históricas, las de geografía médica, las de epidemiología y las relacionadas con campañas de vacunación y política sanitaria en África hace más de cuarenta años indican que algo puede haber de cierto.
Eso sí, y antes de relatar brevemente cómo pudo suceder, quiero afirmar rotundamente que la vacunación es algo esencial y vital en sanidad y que las posturas pseudocientíficas que últimamente proliferan en algunos lugares en contra de la misma son peligrosas y nada racionales. Nada tiene que ver lo que es, en sí, el proceso de vacunación, una de las más importantes victoras de la humanidad contra la enfermedad, con un puntual caso de posible mala práctica no intencionada.
Básicamente, Hooper plantea que el SIDA surgió en el África Central, donde se vacunó a más de un millón de personas contra la poliomelitis con una vacuna desarrollada por Koprowski entre 1957 y 1960, contaminada con la variante del virus portado por chimpancés. ¿Cómo pudo suceder? De forma muy simple, se afirma en la investigación que se utilizó tejido renal de chimpancés locales, como medio de preparación para la vacuna. Esos tejidos, originarios de chimpancés portadores de la enfermedad, contaminaron las vacunas, que fueron el medio de transmitir el virus a los humanos.
Los responsables de la fabricación de aquellas vacunas han negado siempre haber utilizado chimpancés en el proceso y sí otro tipo de simios no africanos, pero Hooper ha demostrado que se construyó una instalación en las cercanías del laboratorio, en el que se recluyeron y sacrificaron gran cantidad de chimpancés en aquellos años. La documentación aportada por Hooper es asombrosa, tanto por su calidad como por su cantidad, pero no por ello es aplastante.
Y no lo es porque falta la prueba definitiva. ¿De qué prueba estoy hablando? Habría que analizar vacunas de esa época, de las fabricadas según el sistema de Koprowsky en África. El problema es que no queda casi ninguna. Se realizó un análisis de una muestra que había sido enviada a un laboratorio occidental hace años y no se pudo encontrar ningún rastro del virus. Pero se desconoce si esa muestra pertenecía a las que Hooper “culpa” del problema. Actualmente se está a la espera de localizar una cantidad adecuada de muestras, que sean identificadas sin problema como procedentes de aquellos lotes sospechosos utilizados en el África Central. Mientras la prueba no sea realizada, la idea de Hooper no es más que eso, aunque pueda ser factible, no es más que otra en el mar de hipótesis surgidas en torno a la oscura génesis del SIDA.

La duración de la vida humana

La esperanza de vida en los países más desarrollados se sitúa hoy cerca de los 73 años al nacer para los varones y en los 80 para las mujeres. Es previsible que en el futuro esas cifras se incrementen, pero no de manera espectacular. Según muchos demógrafos, estamos tocando techo en cuanto a la esperanza de vida se refiere. Pero, desde el punto de vista biológico, ¿cuál es el límite natural de la vida? ¿120 años? ¿200 años? Muchos expertos en los procesos de envejecimiento tratan de responder a estas preguntas y diseñar procesos que permitan superar las barreras, aparentemente infranqueables, que suponen las cifras de esperanza de vida actuales. La mayor parte de estos expertos consideran que, aplicando tecnologías biológicas, se podrá romper sin problemas este techo para alcanzar el verdadero límite natural de la vida, por encima de las enfermedades degenerativas y el cáncer.

"Pienso que estamos a punto de cruzar la puerta de la inmortalidad. Allá por el año 2075 podremos lograrlo, y esta es una estimación conservadora."

Quien dice esto, es autor de varios informes sobre prospección de tecnologías futuras y profesor en la norteamericana Montclair State University, Michael Zey. Si la estimación de este analista es, como él mismo reconoce, conservadora, ¿qué fecha proponen los más audaces para que crucemos esa puerta de la inmortalidad? No se atreven a decirlo, pero algunos apuntan por lo bajo incluso la década del 2020. Otros intentan descubrir, imaginando un mundo en ausencia de enfermedades, cuanto está preparado el organismo humano para durar. Según el profesor Donald Louria, de la Escuela de Medicina de New Jersey en Newark, la genética molecular y la nanotecnología posibilitarán una larga vida a nuestros nietos. Este científico piensa que no será muy difícil alcanzar el que parece límite biológico de la vida humana, los 120 años y, a partir de esta cifra, modificar el organismo biotecnológicamente para llegar a los 180 años, por lo menos. Pero ese no sería un límite infranqueable, con más tecnología se podría llegar a los 200 o los 500 años.
La mayoría no es tan optimista como Louria. Casi ningún médico cree que los 120 años sean alcanzables de forma generalizada y, mucho menos, que la biotecnología sea capaz de reparar, por ejemplo, los daños cerebrales que se producirían en una vida que durara siglos. Actualmente el límite vital registrado en los canales de la medicina de forma fiable lo ostenta la francesa Jeanne Louise Calment, que falleció en 1997 a la edad de 122 años, límite jamás cruzado por ser humano alguno, confirmando a ojos de la ciencia que, sin ayudas de la tecnología, el límite máximo de la existencia para nuestra especie se sitúa cerca de los citados 120 años.